Con el paso del tiempo, y de los malos hábitos alimenticios, la circulación natural de la sangre se empieza a afectar.
La circulación consiste, específicamente en la distribución de las moléculas alimenticias y de oxígeno a todas las células del cuerpo.
La presencia del cansancio muscular e incluso mental, pueden ser síntomas de que algo va mal en nuestro organismo. Cuando empezamos a presentar fallas y comportamientos irregulares, es necesario que le pongamos mucha atención para ser tratados a tiempo y evitar mayores dificultades.
Algunos de los síntomas que se presentan ante un mal proceso de circulación son:
- Inflamación en las piernas.
- Aparición de morados sin haber incurrido en golpes.
- Úlceras en las piernas.
- Várices.
- Pelo y uñas débiles.
- Problemas digestivos.
- Manos y pies fríos constantemente.
- Pérdida del apetito.
- Falta de concentración, entre otras.



